Izquierda Unida, junto a ICV, ha registrado hoy 54 enmiendas parciales al proyecto de ley de reforma laboral.
La presentación de este más de medio centenar de enmiendas ha coincidido en el día en que ha sido debatida y rechaza en el pleno del Congreso la enmienda a la totalidad con texto alternativo que también presentó IU-ICV al ‘decretazo laboral’ del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
IU-ICV trataba de propiciar así el debate en sede parlamentaria sobre un tema tan importante, algo que han reconocido y agradecido el resto de grupos parlamentarios que han intervenido en el mismo, salvo el socialista.
Lamentablemente, el ministro de trabajo, Celestino Corbacho, rechazó intervenir públicamente en la tribuna de oradores para responder a los argumentos, entre otros, del portavoz parlamentario de IU, Gaspar Llamazares. De esta forma los trabajadores –que verán modificada de forma sustancial su actual situación laboral con esta reforma-, la sociedad en general, los agentes sociales y las distintas formaciones políticas se han quedado sin saber si el gobierno tiene algo que decir o aclarar sobre esta cuestión.
Corbacho, en un gesto que le define, decidió valorar únicamente en los pasillos del congreso en declaraciones a los periodistas un tema de tanta trascendencia que ha llevado a los sindicatos a convocar una huelga general para el próximo 29 de septiembre. Muy ilustrativo sobre su labor al frente del departamento del que todavía es responsable y su situación en el gobierno.